
...de la cama infinita y el café oxidado de ayer.
Hoy tengo el día ñoño.
No sé por qué tengo la sensación de que algo no marcha bien en mi pequeña cabecita.
Hoy mis pupilas se han inundado de lágrimas varias veces y no hay remedio que me quite el dolor que tengo en el pecho.
En realidad es de esos días en los que te gustaría no haber amanecido, que te cuesta colocarte hasta los huesos.
Sé que no estáis acostumbrados a leerme así, pero ya véis que todos tenemos días mejores y peores y éste de hoy, voy a borrarlo del calendario.
Hoy no consigo escaparme de esta meláncolía que me inunda la garganta y me anuda la corbata.
Así que voy a sentarme y a esperar.
Esperar que se me pase y esperar a que me contéis algo que hoy llegue a hacerme sonreir.
No me gustaría haber escrito este post.
Pero es así como me siento y así os lo cuento.